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Fármacos vencidos y la corrupción

Cada vez que se conoce un hecho, cuyo resultado es la corrupción sistémica, la sociedad sabe, a través de lo que se muestra en los medios de prensa, a cuanto asciende el perjuicio, en este caso de un hospital del Estado.

Según la TGC, todos los responsables de arriba para abajo, debe tener una forma de resarcir el perjuicio causado, por la negligencia dentro de la administración. En primer lugar, el hecho de haber dejado que estos medicamentos se pierdan, por el transcurso del tiempo, no es por casualidad o desconocimiento; es un acto voluntario repetitivo, de un grupo de personas, acostumbradas a la acción, apoyadas desde el poder central, para especular y recaudar, a costa de la necesidad de los propios enfermos.


Con esta aclaración nos damos cuenta, que a la corrupción sistémica no le interesa absolutamente nada, solo aumentar la recaudación, sin importar la forma ni los medios para hacerlo; eso es así desde siempre en el mundo.

Esta realidad, de los medicamentos vencidos, nos permite medir a los encargados de resolver a favor de los perjudicados, si se hace justicia o sencillamente, es una propaganda y promoción de politiqueros, como es costumbre en el país, para impresionar y agradar a la prensa comercial; libreto muy utilizado en todo gobierno.

El poder de un Estado de derecho, en una democracia, con libertad de acción y pensamiento, proclamado por el nuevo presidente, a favor de los bienes públicos, tendrá apoyo de la gente, que está cansada de la injusticia que se mueve entre “parientes y afines”, al mejor estilo de la “Cosa Nostra”.

Esperamos que la selección, tenga la resolución y la voluntad de buscar la justicia, rápida y barata, con equidad, ante hechos tan perjudiciales para un país, paupérrimo por el desconocimiento del valor y la dimensión real del funcionario público.

Esa misión de servir al pueblo, sin estar especulando en sacar más ganancias de sus cargos, olvidando la confianza ciega que sus conciudadanos han depositado en ellos, sea cual sea su lugar en el sistema de poder.


Aclarando y penalizando a los responsables de este hecho, dará ganas de creer a la gente, para buscar sin dudar, el valor de la justicia para la nación paraguaya.

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