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Hablemos de ignorancia

Breve introducción a la primera parte del libro "La ignorancia y la corrupción: El origen de un sistema".

Hablemos de ignorancia

Desafiando a la realidad del mundo en el cual nos toca vivir, y con pretensiones de dejar un modesto precedente a las generaciones venideras, me permitiré hablar de los dos males más grandes que ha tenido Latinoamérica al término del próximo pasado siglo: La ignorancia y la corrupción.

Estos dos valores negativos constituyen verdaderos forúnculos de difícil extirpación, sin caer, por el intento, en los totalitarismos de izquierda o de derecha, siempre muy de moda en bocas de los del cuarto poder.

Cada día vemos como transcurre el tiempo, sin que pueda ser posible desembarazarnos de estos males, para bien de nuestros descendientes.



El espiral de la ignorancia y la corrupción facilita la instalación en cada pueblo o ciudad, de una nueva clase “social”, dedicada a negocios obscuros, con la “bendición” (si no, la participación directa), de agentes políticos disfrazados con cierto ropaje nacionalista y patriótico.

Por ahora, todo aquel que no comulgue con la gavilla, mejor le vendría elevar sus plegarias al cielo, ya que en la tierra sus quejas caerán en saco roto.

Pero, ¿cómo fue que llegamos a este calamitoso estado de cosas?

Para responder a esta general pregunta debemos acudir a la fuente de todo mal: La ignorancia.

Primeramente trataremos de ella conforme se la define usualmente, en las ciencias filosóficas, y luego desentrañaremos la relación perfecta de causa y efecto entre la ignorancia y la corrupción, y de cómo se unen para formar el más perfecto y perverso de  los sistemas de gobierno.

Hallar ese misterio paraguayo y latinoamericano, es el objeto principal de este libro.


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