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Ignorantes acomodados

Beneficio. Esa debería ser la palabra más acopiada por  este grupo.
Constituyen la base y la cima de una pirámide, normalmente, ideada y construida por ellos mismos. La mayor parte de las veces son los perfectamente aptos para crear los códigos y las nuevas escalas de “valores” que regirán en el sistema.

Integran este grupo educadores, políticos, sacerdotes, jueces, militares y, en general, aquellos que han optado por títulos universitarios para vivir exclusivamente del erario público e incluso ser reputados como intelectuales.


Son los que siempre esperan y poco aportan al progreso del país. Pero que a la hora de extraer ventajas del presupuesto público, son los más creativos.

Son ellos los que trafican con influencias, aprueban leyes que favorecen a las roscas mafiosas y broqueles empresariales a los que responden, sin importarles los graves perjuicios para la gran mayoría de sus compatriotas.

Son los “maestros” y los doctores apócrifos que viven enseñando una teoría impracticable e incoherente a la juventud con un programático afán engañoso.

Esa juventud a  la que día tras día decepcionan con sus vergonzosas actuaciones en los diversos estamentos de la nación.

Para que esta clase “acomodada” guarde silencio y apoye al régimen, el gobierno debe proveer el rubro necesario.

Dentro del sistema, generalmente no llegan al trato directo con los analfabetos, a quienes usan de operadores, y a los peligrosos (a quienes creen manipular), que son los osados designados para el trabajo sucio.

Son los intérpretes de la ley, los redactores de dictámenes, que no hacen más que colgarse de un bastón añejo.
Nunca han propuesto alternativas ni soluciones a los problemas sociales.
En fin, muchos me dirán que todas esas características corresponden a la mediocridad, más que a la ignorancia, y pasa no por un desconocimiento sino por una falta total de ética y conducta visiblemente amoral.

Bien, sobre este cuestionamiento, que fue el más reiterado en mis encuestas y entrevistas personales por todo el país, debo realizar precisas separaciones.

Primero, como dije anteriormente, el grupo de los acomodados forma parte tanto de la base como de la cima de la pirámide del sistema denominado corrupción.

Por tal razón podríamos advertir que se trata del más variado de los grupos que cuenta en sus filas con el más amplio espectro de personalidades y conductas. Pueden ser universitarios o autodidactas. Catedráticos o profesionales comunes. Presidentes o jefes de compañas políticas. Periodistas o espías al servicio de quien sabe quien. Pero todos tienen una sola característica común y que es la que nos permite incluirlos en la clasificación trinómica. Esa característica es: la ignorancia. La ignorancia de vida, la ignorancia y desconocimiento cabal de los procesos históricos, y la ignorancia de los procesos económico-sociales.

Sobre el primer aspecto partimos del proverbio: -“Sólo comete el mal quien no conoce el bien”.

La ignorancia de los procesos históricos se refiere a no identificar la gran oportunidad de ser los encargados de articular el desarrollo de la nación, y optar por diseñar un sistema de gobierno corrupto, con el afán de enriquecerse a costa del erario y los negociados, para supuestamente “asegurar” su futuro y el de sus descendientes.

En realidad lo único que logran es ser parte  activa de las páginas más vergonzosas de la historia del Estado Paraguayo, y ser los encargados de llevar al estallido de una crisis institucional y social que traerá los cambios definitivos para que el Paraguay salga del abismo. Más que condenarlos, al final, se les debería agradecer. Se está auto-condenando y condenando a todos sus familiares al exilio, el olvido y la degradación. Y al país que sumido en crisis contará con una nueva generación de líderes preparados para llevar adelante el desarrollo de nuestra nación.

Es infeliz la vida de estas personas, porque más vale un ignorante analfabeto alegre aún con la vida, o un ignorante peligroso desinhibido, luchador.

Nada comparable con la apatía interna, el cinismo y cobardía de los acomodados que se encargan de vivir para idear el sistema que mantenga el “statu quo”, los soumenagge, los bloom educativos, la propaganda  barata y como consecuencia, el atraso del país.



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