Ir al contenido principal

Subdesarrollo y corrupción

Me preguntaba un parroquiano, allá, cerca del Río Paraná: “¿La subdesarrollo es porque somos pobres?”. —Es uno de los motivos…—Le contesté. Apenas pude terminar la frase y continuó diciendo: “Pero, ¿unión de Estado y particular, siempre pierde el Estado?

El paraguayo tarda en reaccionar, pero es preciso al andar; en su objetivo; cuando va comprendiendo su realidad en el mundo moderno.


La corrupción sistémica muchas veces, vende monumentales ideas, justamente a los países subdesarrollados; aprovecha la necesidad y la politiquería, a bajo precio, para recaudar.

La alianza público-privada, en nuestro país, no tuvo tanto éxito. Salvo algunas colecciones de rutas, que hasta hoy siguen aumentando en peajes; antes que desaparezcan, por haberse pagado todo el costo y otro poco, exagerando durante años, en perjuicio del pueblo. Tanto en el valor, como en la calidad de la entrega, por el término de esas concesiones.

Al final, mi estimado campesino, hoy día somos tildados de “país poco democrático”, según un nuevo informe internacional, tal vez, de la misma familia de la percepción transparente, porque: Hasta hoy puede decir el gobierno, que se respeta el Estado de derecho; hay libertad de ideas, tanto como de acción, para manifestarse, donde sea, un ciudadano paraguayo. Si a eso no le llamamos un Estado democrático, más aún en un subdesarrollo.

Hoy lo podemos decir nosotros, que hemos conocido la “democracia autoritaria”, al servicio de los amigos y parientes, afiliada a la demos internacional del “quién da más”, por los bienes del Estado; esclavizando a todo el pueblo, eliminando a mansalva a los pueblos originarios de su hábitat; colgando carteles de progreso.

Hoy lo estamos superando. Gracias a la comunicación internacional y a una prensa, que cada día trata de levantar esta democracia, auténticamente paraguaya, según la TGC.

Con claridad, libertad y virtud para ir disminuyendo la ignorancia, caballito de toda corrupción sistémica, en los países subdesarrollados.

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.