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Falsedades y corrupción

En el corto tiempo de un nuevo gobierno, nos pudimos dar cuenta de la gran cantidad de hechos, actos y prácticas de corrupción, que se desarrollan en todo el país; de la falsedad de los administradores, en todos los órdenes; de los manejos y el abuso ejercido en los nombramientos, en los distintos poderes, para justificar favoritismo a los amigos, parientes y correligionarios.


Según la TGC, todos los actores y encargados de las funciones públicas, son responsables de los hechos, actos y prácticas de corrupción, sucedidos dentro de su poder.

Al tener esta verdad, las falsedades cometidas, tiene solo dos caminos, según el derecho: pueden ser anulados todos los actos, realizados en perjuicio del erario público; y, segundo, hasta pueden ser penalizados: Tanto autores como encubridores, por tratarse de abuso de los cargos públicos.

Civilmente, estos abusos llevan aparejados también la indemnización, por el daño al Estado y a la sociedad. En un Estado de Derecho, con libertad, tanto de acción como de pensamiento: que está dando sus frutos, porque se va comenzando a valorar la cosa pública.

La politiquería ya no tiene la misma facilidad de otras épocas, cuando la función pública era un botín político prebendario.

Anular aquellos actos que atentan contra la Constitución y penalizar a los responsables, es indispensable para disminuir, realmente, la corrupción sistémica; para devolver el respeto hacia los cargos en las instituciones del Estado.

La corrupción es un estado, repetitivo y voluntario, que utiliza a la ignorancia en la obscuridad, en los sistemas de poder. Ya sea en dictadura o en democracia, utilizando falsedades con viso de legalidad ante el pueblo.


Aquí radica la importancia, precisamente, del cuarto poder. Ya que, en una democracia en libertad, todo se debe saber y conocer sobre los asuntos públicos. Nada puede esconderse al pueblo. Y los responsables de tales falsedades deben ser, por lo menos, separados de sus cargos; para dar ejemplo moral, en contra de la corrupción sistematizada.

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