Ir al contenido principal

La educación y la corrupción

Nuestra gente es muy condescendiente con la educación, tanto, que a veces, pecan de exceso de confianza en los educacionistas. Siendo que hay algunos que, últimamente, han utilizado el “educar” con el único fin de lucrar; sin importarles mucho cumplir con su verdadero compromiso con el conocimiento.

Esta libertad, a cargo de comerciantes del rubro, sin mayores escrúpulos, más que para sacar plata, sin importar los daños que se causa a una nación, aprovechando la corrupción sistémica política existente. Todo, a nombre de colegios, escuelas y universidades, que sin contar con locales y, amén, de buenos profesionales, nos da la más absoluta y despiadada corruptela en las instituciones educativas.

Nuestros parlamentarios ganan sueldos de países del primer mundo.

Nuestros maestros ganan salario de indigentes. La injusticia educativa es el pan de cada día.

En los abusos en cuanto a lo privado, con las altas cuotas; y en lo público, la falta de cumplimiento del gobierno, sobre lo prometido y presupuestado.

Escuelas con apenas unos años de uso se caen a pedazos. Niños aborígenes abandonados a su suerte, explotados al máximo en su necesidad. Todo en nombre de la “educación” del país.

A todo esto, se debe sumar la inseguridad; por falta de políticos capaces de enseñar y exigir que se cumpla con lo establecido en la Ley. Para conseguir, de a poco, superar la gran corrupción”, cuyo epicentro está en la casta dominante o en el poder de la República.

Si seguimos permitiendo el robo de rubros y usando el Ministerio de Educación para colocar a parientes, con altos sueldos, sin mérito alguno; seguirá la esclavitud de los jóvenes en nombre de una supuesta educación, que en forma sistémica, no es más que el caldo de cultivo perfecto para la corrupción.

¿Seguiremos creando analfabetos funcionales, apreciados por los politiqueros, para expandir su “filosofía” política caudillista y mal intencionada, por la ignorancia de un país vencido?

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.