Ir al contenido principal

La corrupción y los pueblos originarios

La historia vieja de nuestros pueblos originarios, abarrotados por la corrupción sistémica: hace más difícil mitigar sus males, a favor de sus derechos.

Según la TGC, sin el poder no existe civilización; sin embargo, la ignorancia en la ocultación de tal poder, puede causar todo tipo de injusticia. Desde la llegada de los ‘blancos’, en muchos de los pueblos nativos, hubo y habrá mucha corrupción sistemática, tratando de expoliar económicamente, a través de promesas incumplidas, realizadas en la fuente de la emergencia y  la necesidad. Utilizando, el derecho, en su interpretación, para alargar el cumplimiento de sus derechos.


Existen instituciones especializadas, para prestar servicio a las diversas parcialidades; pero que al ‘ubicarse’ como autoridades, en vez de solucionar los miles de problemas sociales, que los aquejan, realizan acciones de imposición de medidas parciales, a medias y normalmente, para favorecer en compras y licitaciones, a grupos cercanos al poder de turno. Como esperando la revancha, de lo que vendrá al dejar sus cargos.

Hoy existen algunos casos donde han recuperado sus tierras ancestrales, pero cuya ocupación efectiva sigue en manos de grupos empresariales. Es la falta de medios para que se constituyan en colonias, la principal limitante; además del abandono posterior, cuyas consecuencias pueden verse en el mendigar en calles y oficinas, tratando de convivir en una sociedad que se llama democrática, pero que excluye a los ciudadanos. De manera pacífica, con paciencia, exigen el cumplimiento congruente de la Constitución y las Leyes que los amparan.

La usurpación del territorio, de los pueblos originarios, resulta toda una característica de Latinoamérica; pero es hora de respetar y buscar solución justa y equitativa. Las instituciones encargadas, deben hacer su parte. El futuro de los derechos de ese sector y de cualquier sector excluido, está en juego.

La corrupción sistémica ha movido mucha plata, sobre los recursos naturales; afectando la vida de campesinos e indígenas, que incluso, luego son arreados para depositar sus votos por sus abusadores.

La realidad, la libertad y  la virtud, principios inalterables de toda curación social, en un Estado de derecho, se hacen urgentes en este caso.

La mera solución parche, de parte de los que dirigen  las instituciones indigenistas, que se realizan para no cortar el chorro del aporte extranjero y estatal, debe ser superado. El mejoramiento integral, con asistencia y no más “ñembotavy”, típico de los politiqueros, es lo más urgente. La corrupción sistémica, no debe seguir siendo la regla, a la hora del tratamiento de este fundamental sector de nuestra sociedad.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.