Ir al contenido principal

Todo es posible en Paraguay

Aquí en el Paraguay todo es posible; hasta ver “helada” en pleno verano. Lo cierto, es que siempre existe un motivo de sorpresa; que, por cierto, nunca sorprende mucho al paraguayo. Razón de ser, también de los guaraníes.

Sin pretender alargar mucho, a mis conciudadanos puedo decir, que constantemente somos visitados por verdaderos vendedores de baratijas, con recetas internacionales enlatadas; a quienes estamos obligados a escuchar, impávidos en las centrales obreras, en las asociaciones y  en otras instituciones del país.


Pero, al parecer esa es la vida de los países subdesarrollados. Por lo tanto, casi no me interesa, lo que dicen tales habladores. Lo que sí me importa, es ir llegando a cada una de las familias paraguayas, para alzarlos en esta carrera de los éxitos políticos nacionales. Ya que tanto triunfaron los informales y los aventureros, pues, es hora que las familias, responsables de este país, tomen el timón, para hacer una nación grande.

Cierto que habrá dificultades, que tenemos que ir superando de a poco, todos juntos; porque ya no es posible dejar este deber cívico, en manos de ventajeros y aventureros, supuestos afiliados a partidos políticos, que no hacen otra cosa, más que ver el quiénes son los aportantes. Como políticos de maletines y cuello blanco, tan abundantes, en toda la geografía nacional.

Pero esta vez, la gente de bien, levantará su bandera de hoja y pluma, para liberarse de tan horrible maña, que vende y explota a la gente cual mercancía de feria, al mejor postor, sin miramiento ni nacionalismo.

La doctrina curacionista considera, que la corrupción, solo puede ser disminuida con una sociedad más preparada y consciente, que conozca la corrupción, que la palpe, no solo como un delito, sino como la razón de su lucha, por la democracia y el desarrollo de su pueblo.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.