Ir al contenido principal

Corrupción y Estado social

Un Estado social de derecho constitucional, respetuoso de la libertad, tanto de acción como de pensamiento, va uniendo cada día más a la gente, para buscar la democracia verdadera, que llevará al progreso del Paraguay.

Según la TGC, el sistema democrático, con libertad y justicia, puede disminuir progresivamente la ignorancia y la corrupción. Esta realidad se nos presenta, diariamente, a través de la prensa, que viene desnudando, el accionar de nuestros actores políticos, responsables directos de los perjuicios, cometidos a la administración del Estado. Cuyos montos son siderales y multimillonarios,
que el pueblo espera sean recuperados; conjuntamente con la sanción a los implicados, según lo establecido en el artículo 106 de la Constitución Nacional.

Así se demostrará la vigencia plena de la democracia representativa, para buscar la igualdad ante la ley, en bien de todos los ciudadanos del país.

Si la corrupción con nombre de contrabando se reprime, con intervención de las dos fuerzas públicas, solo para levantar rating en los medios de prensa, locales e internacionales, el teatro no podrá durar mucho tiempo. Porque la gran corrupción, cometida en nombre del sistema, sigue sin ser molestada.

La gente cada día va perdiendo más la fe, en la administración de justicia del país, comparando el trato dispar que se otorgan a los miembros de poderes, infectados por corrupción, y el dispensado a los comerciantes y paseros de frontera.

Un Estado democrático, tiene un deber primario: luchar contra la corrupción sistémica, para buscar el progreso. Si ella es atacada, los demás delitos también se verán disminuidos.

Hoy ya contamos con varios indiciados por este flagelo; algunos de ellos, hoy son nuestros representantes.  Hay excepcionalidades, escasas, que ya han renunciado a sus fueros. El resto al parecer, sigue acomodándose.

El pueblo vive expectante, esperando a cada minuto, que se cumpla la ley para todos por igual.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.