Ir al contenido principal

La corrupción y la literalidad

Me decía un parroquiano del Bañado Sur: —“Si la literalidad de la Carta Magna, establece  el juicio “al solo efecto de remoción del cargo”, hay circo y corrupción sistémica”.
Según la TGC, si el poder es corrupto naturalmente, utiliza la ignorancia en la interpretación de la Ley.
En todo acto de administración del poder, éste utiliza a la Constitución, cuyo marco debe ser respetado de manera irrestricta, según los intereses coyunturales.

Si literalmente dice: “Que el juicio político es al solo efecto de la remoción”, no significa que el derecho a la defensa, y con ella, la posibilidad de ser exculpado, quedan anulados por la norma constitucional.
De lo contrario, se daría una interpretación a la letra y “a la carta” del signo político dominante. A eso los bañadenses y el propio ex ministro de la Corte, le llamaron circo, instalado en los tres poderes.
Nuestra democracia y la literalidad, a la hora de interpretar la máxima Ley de la República, permite entender claramente el uso dado, a la ley, o su instrumentación, para la corrupción sistémica o intralegal. Eso lo hemos explicado muy bien en una reciente conferencia.
Ahora bien, de comprobarse el mal desempeño, así como la “prevaricación” en las resoluciones, el juicio no termina en el recinto colegiado. Sino que debe existir la reparación pecuniaria, de los involucrados y del propio Estado, por los delitos cometidos en sus funciones. Eso también lo establece el mismo articulado constitucional.
Así es como empezaremos a respetar un Estado de derecho, sobre la responsabilidad de los hechos, actos y prácticas de corrupción cometidos según las acusaciones de la Cámara.
Hoy se que se festeja un aniversario más del reconocimiento universal de los derechos humanos, debemos resaltar la necesidad del buen uso de la claridad, la libertad y la virtud; para salir definitivamente del subdesarrollo, amarrado sobre nuestros intereses estratégicos. Que siguen siendo entregados sin empacho, por los politiqueros de turno; así es como, nuestros vecinos, nos siguen pagando según su antojo y conveniencia, no el precio justo. Convirtiendo a nuestro pueblo en injusto mendigo de la comunidad internacional.
Con nuestros nativos sin posibilidad, hasta hoy, de vivir dignamente, en sus expropiados hábitats, transformadas en turbinas.
También, siguen sin cobrar, miles de obreros explotados en su época, para la construcción de la represa, durante la dictadura más perversa de América Latina: Pese a que los derechos laborales no prescriben, se les sigue negando el pago como trabajadores de riesgo.
Así como nuestra Carta Magna, reconoce la defensa de los derechos humanos, literalmente, en la práctica política y jurisdiccional, se los debe hacer cumplir, pero sin ignorancia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.