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La corrupción y los resultados sociales

Cada día el gobierno es golpeado por la corrupción sistémica: sin resultados sociales positivos, contra este flagelo nacional e internacional.

Según la TGC, la ignorancia en la estructura del poder, lleva a la injusticia de todo gobierno.

El mundo entero conoce la promesa de cada nuevo gobierno, de que combatirá la corrupción sistémica; pero luego, nos damos cuenta que ese mismo gobierno, cae en las garras de su propia estructura, acostumbrada durante años, a la corrupción.


Así es como, no solo se atrasa el progreso, sino también la democracia que elige autoridades cada cierto tiempo. Se pone en duda todo el orden constituido.

Aquí hasta los indígenas se cansaron de esperar, para ser protegidos por el Estado. Defendiendo sus ecosistemas, avasallados y aprovechados a favor de los agro exportadores, amigos y compadres.

Si nuestra democracia participativa, en libertad de acción y pensamiento, hasta hoy sigue sin tratar de aplicar bien el Estado de derecho, a favor de los campesinos e indígenas, podemos retroceder a nivel social, en cualquier momento.

La falta de pagos a los cañicultores, desde hace años; bicicleteados por los industriales, como ‘mensúes’ de la actualidad. Aprovechando la histórica buena fe de la clase trabajadora y campesina, de seguir esperando pacientemente, a que se les pague, por sus legítimos reclamos. El gobierno debe actuar y resolver esta sensible cuestión, conforme a derecho, sin otra razón más que la equidad social; ya que la venta del producto no se otorga a crédito, tampoco debe ser ‘financiada’ por los productores primarios, la voluntad especulativa de los empresarios.

Existen muchos ejemplos de hechos, actos y prácticas de corrupción sistémica. Los vivimos todos los días en nuestro país, hasta se puede pensar, me decía un parroquiano: ‘que la corrupción es la que manda’.

Esta ignorancia en la estructura del poder, golpea a la sociedad; haciendo perder a la gente, todo interés en la política, cuyos actores son manoseados y tragados por el sistema; toda una subcultura en el manejo de la cosa pública.


La exigencia de resultados sociales positivos, permiten el surgimiento de nuevas protestas sociales, de supuestos amigos, tanto en tributación como en las carreteras del país.

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