Ir al contenido principal

La corrupción y la compensación de los daños

Ningún negocio ‘sale bien’, cuando de intereses nacionales se trata. Ese es todo un principio de la politiquería, empotrada en la corrupción sistémica de un país.

Según la TGC, la ignorancia en la ocultación del poder, hace estragos a los intereses de un Estado, cuando el poder no trata de disminuirla. Recordemos que la misma es un elemento invariable pero dinámico, de todo sistema de corrupción.


La justa compensación, solicitada por los ‘altoguairienses’, es una demostración más, de la magnitud de la corrupción, en perjuicio del Paraguay. Esta ciudad ha perdido sus monumentos naturales, que le dan nombre al distrito; mientras se sigue tratando de hacer callar a sus habitantes con sumas insignificantes de compensación de los daños a este municipio de ‘Canindeyú’.

La claridad, la libertad y la virtud se deben tratar de hacer valer a favor de la gente del lugar. Compensando con una indemnización de por vida, acorde a los daños ambientales y culturales, presentes y futuros; causados por la hidroeléctrica más grande del Mercosur: tan productiva para uno de sus dueños y muy destructiva para otro.

Callarla verdad en una democracia, es renunciar a ser ciudadano, capaz de buscar mejorar la situación de una población, que prácticamente, fue diezmada, en su potencial turístico; un rubro que cada día cobra más fuerza en el mundo.

Los perjuicios ocasionados, a la ecología, son visibles, objetivamente. Los indígenas, hasta hoy siguen ocupando calles de la capital, buscando sobrevivir ante la mutilación de sus comunidades nativas. Por ende, la compensación dineraria, no será una solución total a los múltiples problemas sociales, causados por la represa; pero si los fondos son bien destinados, podrían ayudar bastante para encontrar, mejores medios de vida para la clase más necesitada.


Mucho daño ha causado el mal uso, de los royalties administrados por la política de la democracia bananera y mercantilista, la politiquería. Pese a que, según los principios de un Estado de derecho, cada ciudadano debe tener la indemnización justa, si respetamos nuestra Constitución, en su contenido social y equitativo, sostenido democráticamente en la libertad de acción y pensamiento.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.