Ir al contenido principal

Sobre la corrupción y las reivindicaciones sociales

La realidad de los trabajadores no es mejor en estos días; por la corrupción sistémica, implantada en la estructura misma del poder, obligando a los obreros intentar conseguir reivindicaciones, por el descuido de la finalidad política del “bien común”.

Según la TGC, si el poder solo se dedica a recaudar, fácilmente cae en la ignorancia: al desconocer lo que tiene, lo que puede tener y dónde  puede aplicar los recursos. Resultado: desvío de fondos, malversación y concesiones de bienes públicos, que a la larga son altamente desfavorables para el Estado.


En un Estado democrático, solicitar mejores condiciones para el trabajador, resulta una actividad normal, podría decirse,  cuasi obligatoria para el ejercicio ciudadano. Es el único mecanismo civil para equilibrar los desniveles sociales, respetando el Estado de derecho, en el marco de la verdad. Dentro de la libertad, de la cual nadie puede abusar ni ser menoscabada; porque ese es el objetivo de nuestro sistema de gobierno.

Ahora los trabajadores pareciera que comienzan a comprender, sobre la importancia del voto y sus consecuencias en la sociedad.

La costumbre de usar y abusar, al obtener el poder, en las distintas instituciones a las cuales se prometió cuidar; en sus bienes y moral, ya no resulta saludable, ni siquiera para los aparatos clientelares, nepotistas y burocráticos actuales. Principalmente en los entes con autonomía, como son las municipalidades, casi todas aplazadas como ordenadoras de gastos, lo cual ha causado un perjuicio patrimonial y en la calidad de vida de la población, en estas más de dos décadas democráticas.

La corrupción sistémica, ha destrozado sin piedad; esperemos que la justicia llegue rápida y efectiva, en los próximos noventa días, de modo a no seguir minando el desarrollo de nuestra joven democracia. Superando el obscuro pasado de “orden y patria”, donde no existía ningún respeto por los legítimos derechos laborales y humanos; ni para campesinos y estudiantes, que junto a los pueblos originarios, en toda América latina hoy deben comenzar a recuperar la dignidad vital, e incidencia real en la política económica.

El Estado paraguayo debe devolver la plata de los nativos del Chaco, sin demora, para luego repetir el pago, a los verdaderos responsables, según el grado de incidencia en tales desvíos.

De acuerdo con la última aventura contrabandística, queda demostrado que el precio del azúcar debe bajar, si hay verdadera investigación y preocupación del gobierno, para con el bienestar nacional. Lo mismo ocurrirá con el pasaje. Son las reivindicaciones mínimas para bajar el elemento ignorancia, que ocasiona la obscuridad en la satisfacción de las necesidades públicas.


También le podría interesar:



Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.