El juego de azar, muy difundido en nuestro
país, me recuerda a la frase “entre mano”. Igual que el tramposo que volvió a
ganar, la gran corrupción ante una imputación fiscal, quedando burlado el
artículo 106 de la Constitución Nacional.
Todo gracias a la unidad de nuestros
“representantes”, que siguen protegiendo a los amigos con fuero. Total, aquí la
democracia es de boca.
Alegan persecución política, pero según la Fiscalía , máxima
instancia en defensa de los bienes y personas en el Estado de derecho, la
defraudación es bastante elevada.
Según la
TGC , el imputado, por más que sea legislador, debe responder
ante la justicia.
Es destacable la labor fiscal, pero penosa la
realidad en el poder legislativo. Si nuestros representantes piensan seguir,
con la democracia bananera, donde nadie es responsable de la cosa pública, la
sociedad ya no los tolerará, y cada día los respetará menos.
No se puede callar más ante semejante
atropello.
El pueblo y sus partidarios, deberán entender
que el fuero solo lo resguarda por un tiempo, los delitos por corrupción, son
equivalentes a atentados contra el Estado, por lo tanto, deberán ser
imprescriptibles.