Ir al contenido principal

Cuoteo político y corrupción

Los partidos políticos son instituciones que dependen, exclusivamente, de sus dirigentes, son los encargados de enaltecer y dar vida a la organización, pero si no cumplen con objetividad en sus cargos, ya electos o en campaña, se puede estar permitiendo la corrupción.

Aquí es costumbre establecer tal o cual condición, así como el cuoteo, dejando de lado toda promoción de valores, nombrando en cargos según el grado de amistad o “confianza”. La corrupción sistémica y el padrinazgo para imponer los candidatos al pueblo, que calla; tal vez no por falta de voluntad, sino por cansancio de gritar y pelear día y noche para corregir cada atrocidad cometida a nombre del famoso “cuoteo político”.

Además, somos pocos y nos conocemos todos: De repente sin querer, te encontrás rechazando a alguien muy cercano, pariente o correligionario. Cansados del famoso ñembotavy, pero igual, se termina aceptando resignado las nominaciones en los cargos.

Me decía un político: —“Para mí es crimen permitir ser presidente de un poder del Estado, a una persona denunciada por plagio de tesis doctoral. Ya que si no respetamos, a quienes serán los encargados de controlar y proclamar a los electos, como autoridades de nuestra nación, ya no sirve ningún cuoteo ni acuerdo político. Él mismo debió haber renunciado por dignidad y ética, como hombre de derecho”

Al no pedir aclarar este grave hecho, se vive una corrupción sistémica en contra de los intereses de todos los ciudadanos, solapada en supuestos acuerdos políticos, cuoteos, que solo sirven para dejar impunes las violaciones de la Carta Magna. El nuevo parlamento, esperemos que se decida a pedir aclaraciones sobre este tema.




Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.