Ir al contenido principal

La corrupción y lo social

Laboratorio de corrupción

Un parroquiano del Bañado Sur me decía: “Entonces, ¿lo social es caldo de cultivo de la corrupción sistémica?”.

Según la TGC, la ignorancia y el poder utilizan a cualquier sistema político o económico, para sistematizar la corrupción. Esta característica debe ser observada con objetividad, principalmente en lo social; porque generalmente se utiliza en política, como discurso de solución, de los problemas más acuciantes, sufridos por los más frágiles en la estructura de un Estado.

“En el caso nuestro, los chicos de todo el país están despiertos y creen en la democracia, como única capaz de sanear, al buscar el derecho y superar la ignorancia en lo social”—agregaba el bañadense.

La base para el progreso

La claridad, la libertad y la virtud, movidos con la verdad, llevará siempre vientos de progreso. Hay tanta necesidad de curar la política social, a causa de la mala distribución de los bienes, destinados justamente al amparo de los más necesitados; entre los cuales están, con preferencia, los pueblos originarios, que siguen siendo burlados.

Debemos mejorar la administración y respetar la voluntad de esta primavera juvenil, ayudando a crecer en el cuidado de la cosa pública, tanto para los administradores actuales, como a los anteriores, que siguen sin rendir cuentas.

Fondos para la educación, sin corrupción

Fonacide no debe ser caja chica de politiqueros”expresaba ofuscado el ciudadano de Asunción.

La sombra de la corrupción sistémica, lleva crisis en toda Latinoamérica, en nombre de lo social, una forma elegante de sacar sumas siderales del erario.

Esta realidad solo puede sanearse con la buena aplicación del derecho y mejorando algunas leyes. Todo interés social de bien común, puede llevar al progreso; siempre que los accionantes respeten el marco constitucional y los acuerdos en la lucha anticorrupción, para así vencer la ignorancia que sigue permitiendo la impunidad.

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.