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La corrupción y las aventuras económicas

A manera de conseguir la ‘conquista económica’, sin importar los medios, la gente utiliza al Estado y cae en corrupción sistémica, en nombre de los poderes.
Según la TGC, todo poder, por ser naturalmente corrupto, necesita un riguroso control sobre la ignorancia en la ocultación.
Nada más difícil, para cualquier tipo de administrador de potestades: el auto-controlarse, con el fin de superar los embates de la corrupción en sistemas.

Aquí la inestabilidad comienza a pedir y exigir lo prometido; durante las aventuras políticas, que decían llamarse ‘campañas políticas’, que en Latinoamérica consiste básicamente, en rifar los bienes del Estado y olvidar completamente el buen uso debido, a favor de los mismos electores.
Este sistema democrático hace florecer la politiquería, y sus actores politiqueros, en cada esquina del país. Algunos más osados  y resueltos, sin ninguna formación ni riqueza. Solo en espera de ‘forrarse’ a costa de las aventuras, si es que gana el poder. Si logran alguna representación no lleva mucho tiempo, para que la gente se entere de sus trapisondas.
La claridad, la libertad y la virtud, son los valores que nos dan el camino político, del buen servicio para el bien común. Sin olvidar que en toda política, conviven el arte y la ciencia, para encausar todo los impredecible de la sociedad.
Aquí parece costumbre el uso indiscriminado del ‘arte’ y el rechazo de la ciencia, para evitar difundir conocimientos, que puedan despertar la conciencia del pueblo, para defender el buen vivir en una sociedad democrática.
Hoy la prensa está tratando de formar y llevar la opinión pública con la verdad.
Los centros de servicios públicos y sociales, están resentidos por las ampulosas promesas de la reciente campaña electoral y las futuras, y la imposibilidad material de poder satisfacer con eficiencia las necesidades públicas.

La ‘selección paraguaya’, llena de grandes artistas de la politiquería, pero sin ciencia para contrarrestar la corrupción sistémica, impuesta por las aventuras económicas, sigue siendo hábilmente manejada por la ignorancia en la ocultación.

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