Ir al contenido principal

La corrupción y los más sensibles

“A esta altura los más sensibles de la sociedad, sostienen al país, manejado por la corrupción sistémica, en nombre de la democracia”—razonaba un bañadense.

Según la TGC, el poder, naturalmente corrupto, debe bajar los niveles de corrupción sistémica, de modo a evitar su propia insostenibilidad.

Al pretender separar acción política del cumplimiento de la ley; pasar por encima de los principios de un Estado de derecho: se está quebrando la propia fundamentación republicana y democrática.


Aquí en el país y tal vez en América Latina, olvidan que el derecho debe primar sobre la intencionalidad de toda acción política; la cual, generalmente está motivada en un interés personal, pero con cierto ropaje social o económico. Así es como se perjudica a la parte más sensible del país, a su gente; provocando la necesidad colectiva y social.

Todos los que viven el día a día, esperando la benevolencia de sus plantíos o soñando salir de su estado de necesidad, a través de las cooperativas, están más golpeados que nunca.

“Cada día, aumenta la estrechez para conseguir créditos, siempre cargados de impuestos y usura. Nos llenamos de promesas de los grandes progresos de portafolio”—repetía el parroquiano del Bañado Sur.

La claridad, la libertad y la virtud, deben ser buscadas y defendidas, a favor de un respeto de las leyes. Mientras exista la ignorancia al servicio de unos pocos mandantes, cambiando según conveniencia, los proyectos y su ejecución, tales como el “metrobus”, pretendiendo hacer pasar gato por liebre, tan popular en nuestra nación.

Hoy públicamente conocemos, la triste realidad de los más necesitados, sensibles y desprotegidos. Mientras, siguen siendo perdonados los futboleros y seudo empresarios; que siguen libres, viviendo a expensas de los campesinos y sus familias. Más menesterosos y harapientos mendigando en las calles, con el agravante de que siguen sin ser reconocidos y respetados los derecho étnicos de los pueblos originarios.


Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.