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Luchar contra la corrupción ya no es utopía

Hoy se cumplen 5 años de la proclamación oficial de la doctrina de la curación social o curacionismo: la primera ideología íntegramente de pensamiento nacional.
Francisco Blanco León, Pablo Cabrera Roa y Horacio Pettit, 
durante la proclama oficial de la doctrina curacionista, 
ideología del movimiento Nación Grande.



Con esta doctrina que tiene como fin central disminuir la corrupción y la ignorancia, como bases para un nuevo poder que opere junto a los ciudadanos en pos de un saneamiento integral de las instituciones y los fines de la República, se ha dado un salto enorme, como país. Porque, las dos ideologías predominantes hasta hoy, que se sumergen en máscaras de supuesta izquierda y de acomodaticia derecha, quedan desfasadas por el rigor jurídico, científico y político demostrativo de la primera teoría general de la corrupción a nivel mundial, base del curacionismo.
Líderes de todo el país, asistentes al primer Congreso curacionista, realizado el 13 de octubre de 2012, en la residencia del Dr. Blanco León, en Lambaré.



La percepción de la realidad, de sustrato subjetivo, cederá su lugar a la evaluación jurídica objetiva de los hechos; de lo meramente programático a lo resoluble; de lo elitista y aristocrático, devenido en plutocracia, a una participación activa con conocimiento y virtud, de todos, en la construcción de una democracia de avanzada, ya no de fachada que esconde camarillas de poder, de simple modalidad cromática.
Placa recordatoria de los primeros impulsores del curacionismo. Ciudad de Paraguarí, casa de la familia Blanco León.
Al haber una doctrina y una base de estudio de la realidad, independiente, sistemática, se abandona la utopía de decir “hay que luchar contra la corrupción”, para decir confiados: “se puede disminuir la corrupción, progresivamente, si todos la estudiamos, la comprendemos y accionamos para tal fin”.
Fundadores del Movimiento curacionista, Nación Grande, en Alto Paraná, campaña 2012.



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