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La corrupción y lo científico

Saber político

Un parroquiano de Cateura me afirma: “La ciencia no puede solucionar lo económico, por la corrupción sistémica imperante”.
Según  la TGC la corrupción es la resultante del poder, dividido por la ignorancia, que siempre está en movimiento y mutando de apariencias.
La mayor dificultad de los Estados pueblos y hasta de una persona individual, sería, tal vez, manejar su economía; ya que esta ciencia, admite como factor  necesario a la ignorancia, para generar lucro, incluso de forma lícita, y seguir ganando en democracia.

Economía liberal

El mismo problema surge en cualquier ambiente, cuando los propios interesados, en saber la verdad política, con claridad, libertad y virtud, no logran aplicar tales conocimientos dentro del desarrollo de  lo económico.
“Antes eran unos turcos los vendedores de espejitos; luego vinieron los coreanos y ahora nuestros vecinos, ¡os mais grandes do mundo! Todos con esa misma idea: entregarnos la viruta de los desechos, aprovechándose de la ignorancia del pueblo, aprovechado por los de arriba”, insistía el ciudadano asunceno.
Hemos demostrado científicamente el método para corregir cualquier desliz en el manejo de las cosas públicas, para plantear lo correcto, a base de una ideología total, bajando la corrupción sistémica y humanizando la política, colaborando con el poder y el Estado; disminuyendo la ignorancia a través de la enseñanza de la ciencia al servicio de todos en el país.

Desafío histórico


Casi nunca lo nuevo puede ser aceptado fácilmente, así ocurre también con la ciencia económica, en teorías de discursos trasnochados, siempre lleva a grandes penurias a todo el país, para pagar la triste entrega de las riquezas naturales a los vecinos y comerciantes sin otro objetivo más que sostener a la corrupción y sus negocios espurios.

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