Ir al contenido principal

La tentativa y la corrupción

Acción y efecto

Un parroquiano de Ca’aguazú afirmaba: “La corrupción sistémica también está en la tentativa”.
Según la TGC, la ignorancia se manifiesta como injusticia, cuando se combina con el poder, ya sea en acto o en intenciones materializadas por medio del beneficio indebido, abuso de poder o de derecho, dentro de un gobierno.
En una democracia de verdad y acción, casi nunca esto puede pasar; siempre que el cuarto poder asuma su responsabilidad de enseñar al pueblo, única forma de prever o contrarrestar el principio de tentativa de corrupción, jurídica y políticamente hasta hoy muy útil para el amedrentamiento.

Política subjetiva

Analizar bien esta figura, requeriría más de un conversatorio, donde vendría también, gente interesada en conseguir algún favor de la función pública y de sus actores, en perjuicio directo del Estado, que asume la carga material por ignorancia de sus representantes.
Esta situación hace que mucha gente dude de los actores, aún cuando uno de ellos llegase a denunciar los actos, hechos o prácticas de la corrupción sistémica en los tres poderes, que normalmente, termina tapando el perjuicio mayor al Estado, mostrando solo las chucherías.
“Sin embargo, la tentativa sigue presente en la falta de atención hacia los más necesitados, que siguen sin ningún rumbo, siendo castigados con los precios de compra y venta, sin contemplación alguna”, insistía el honorable ciudadano.
“Pero si un ministro asegura recibir un “mamotreto”, en perjuicio del mismo Estado, vecinalmente, no hay pena”, aseguró.

Obras y perjuicio social

La claridad, la libertad y la virtud, clama a favor de los vecinos si existe ética de los encargados de estas obras públicas, que van en detrimento del propio ambiente y la sana convivencia, quebrantando la seguridad y la confianza depositadas por el pueblo.
“Lo mínimo es que renuncien y que los supuestos políticos pidan, al menos por convicción, el juicio político correspondiente, para intentar cumplir ante la opinión pública”, sentenció.
 Solo así, podrán repararse, mínimamente los perjuicios ocasionados, en nombre de las obras sociales, aprovechando la ignorancia, en constante movimiento, al servicio de la corrupción sistémica a través de la tentativa explícita.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.