Ir al contenido principal

La corrupción y el alboroto

Un parroquiano del Alto Paraná, decía: “El país está alborotado por la corrupción sistémica, en busca de claridad”.

Según  la TGC, todo poder sigue a su estructura corrupción, siempre que no sepa disminuir los niveles de ignorancia.

En la democracia, la ignorancia puede ser fácilmente utilizada a favor de grupos o personas, que lucran y sostienen muchas veces gobiernos enteros en Latinoamérica.


Esta verdad absoluta en los manejos públicos, ocurre siempre, tanto aquí como en cualquier lugar del mundo; pero, nuestro posicionamiento internacional, registrado en base a una encuesta irresponsable, pero transparente, ante el mundo civilizado, nos obliga a tomar medidas mucho más eficaces tanto para el estudio del flagelo como en las políticas de aplicación directa, lo cual sin una doctrina que las sustente, resulta impracticable, desde el principio.

“¡Hoy los funcionarios y algunos ciudadanos están alborotados—me repetía este señor preocupado—porque sigue la confusión de creer, que si alguien fue electo ya no es funcionario público! Y luego, el ´elegido´, amenaza con penalizar las críticas públicas, dirigidas hacia su persona. Sin embargo, nuestra Carta Magna y algunas leyes generales, establecen claramente su condición de funcionarios del Estado”.

“Esta broma de cobrar sueldo del Estado, nafta del Estado y viáticos del Estado, para salir y hacer política, diciendo por ahí que no es funcionario público, debe terminar. Esperemos que la Justicia— donde están los responsables de interpretar y corregir—a favor de un Estado de derecho, actúen en concordancia”.

Solo así se podrá garantizar la libertad de expresión y pensamiento, principalmente en aquellas zonas donde rige la amenaza de corte mafioso- institucional, de enjuiciar a los críticos y favorecer solo a los obsecuentes.


Cada día aprendemos como país, la posibilidad real de aplicar la claridad, la libertad y la virtud como valores, para ir bajando la ignorancia, tan empotrada en la escala de la interpretación jurídica; aplicando las normas de acuerdo a los intereses de los que se creen dueños del poder en la República. Vamos a seguir teniendo mucho alboroto, para vencer a la corrupción sistémica en el país.

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.