Ir al contenido principal

Un mundo nuevo y el curacionismo

 Una parroquiana de Asunción me explica: Hoy vivimos un nuevo mundo, con más humanidad y respeto por lo social.

Según la TGC todo lo nuevo asusta y molesta a la población.

Reconocer lo nuevo es clasificar el entendimiento para tratar de elaborar renovadoras condiciones para la propia existencia, esperando salir adelante.

Guste o no, debemos adaptarnos. Ya nunca más habrá libertad ni amontonamientos humanos.

Si bien todo ser siempre trata de sobrellevar las vicisitudes al mejor estilo de superación, esta situación será la más difícil, ya que cambia totalmente el interés de pensar y buscar un nuevo camino, ante cualquier explotación. Entonces deben tener más constancia en la “fe”.

Hemos despreciado y destruido la naturaleza. Hoy nos está pasando factura a todos.

Tal vez sea la claridad, pero lo más importante es no perder la calma, para tratar de superar este momento y volver a comenzar, ya que el mundo siempre fue así.

Lo esencial es no rendirse a los miles de problemas de pasatiempo.

Este momento nos permite sanear y vivir mejor en todo.

Si cada quien se conociera así, la misma civilización hoy no estaría en la forma que está. Medio apagada, con pretensiones sin medida de la gente y sus intereses. Siempre dispuestos a buscar su bienestar personal, pero descuidando a la generalidad.

Aún, a costa de la ignorancia, caballito de todo, sin límites y sin razón. Cuando al servicio de poderosos, mostrando pan a piedra, sin importar otra cosa, más que sacar lo poco de mucho y luego nombrar principios leyes, sean socialmente aceptables, asegurando tal vez una dinastía económica.

Si a esto le llamamos “nuevo mundo”, la corrupción sistémica surge también en nueva forma, pero con los mismos elementos intrínsecos.

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.