Ir al contenido principal

Visión social y curacionismo

Una parroquiana me pregunta, en plena calle de Asunción: ¿Vale la pena hacer el bien con ética?

Según la TGC si el poder casi no respeta la ética hay ignorancia. Es algo automático.


Ciertamente, la ética solo sirve para una persona, no para corregir el comportamiento humano en general; para eso está el derecho, único capaz de establecer claridad en cualquier enredo.


Esto se agrava cuando dentro del propio Estado, sus cabezas no reconocen su posición como funcionarios públicos, esperando que la gente también caiga en la ignorancia, caballito de la corrupción en los países de cuarta.


"Aquí -repetía esta señora- todos recitan en la prensa los actos, hechos y prácticas consentidos desde sus cargos y la justicia"


Eso nos demuestra que existe un alto grado de la corrupción en la función pública y obliga a los dueños del primer poder, tratar de hacer cumplir el Estado de derecho en democracia, participativa, donde hasta hoy sencillamente, son los mandantes quienes crecen y se desarrollan económicamente, ya que el pueblo está más golpeado que plantilla de zapato.


“No podemos seguir así: Sueldos de primer mundo, compras sin necesidad, estafa aquí y allá y hasta en el primer poder”.


Un pueblo ignorante de los países pobres, manejado y manipulado por los “autóctonos”, ignorantes peligrosos, al servicio de los intereses multinacionales es la peor plaga, ya que sin remordimientos venden a sus conciudadanos, haciendo pasar el mote de dirigentes sociales o políticos, llevando como chapa al frente latinoamericano, consumido por ignorancia y corrupción en perjuicio de los más necesitados.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.