Ir al contenido principal

Los fallos

Una parroquiana me llama diciendo: “Estos fallos a favor de los corruptos no tienen explicación”.


Según la TGC si el primer poder no actúa, hay ignorancia.


Saber la democracia parece muy fácil, pero cuando la situación exige participación activa a esa sociedad electiva, se comienza a entender que la simple enunciación en boca de los exaltados políticos, solo conduce al fracaso si no se tiene el conocimiento sobre cómo bajar la corrupción.


Eso mismo nos extraña a la gente: ¿Cómo es que habiendo pruebas documentales, como indicio…se falla de tal forma? -agregó.


Al no distinguir con claridad, libertad y virtud lo que implica el principio de orden público, en un estado de derecho y más aún, social de derecho, en los lamentos siempre ganan los administradores de los poderes, ya que aún existe la idea de que la privacidad debe ser resguardada a los funcionarios públicos, olvidando, justamente, que la oscuridad y el abuso de derecho, en la sistematicidad, crean la gran corrupción.


“Me gustaría que me diera un ejemplo, si es posible, ahora…”, exigió la dama.


Primero tiene características, más que ejemplos: 


1-Ocurre un hecho, 


2-Es de conocimiento público, y 


3-Hay un principio de investigación que se acomoda al caso, callando lo sustancial de verdad y edificando la sentencia sin el sustento ético social.


La consecuencia es el debilitamiento del estado de derecho y la burla de la confianza; acontecimiento, transmitido y explicado, de manera escueta, a través del cuarto poder.


En síntesis, todos salen beneficiados de haber sido juzgados por sus actos, hechos y prácticas corruptas, blanqueándose ante el país y el mundo, una vez más, por la ignorancia y la corrupción social.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

La corrupción y los intereses del Paraguay

El país está dolido, al tener sus intereses hipotecados: al servicio de los vecinos. Sin posibilidad de obtener beneficios para nuestra economía. Por la corrupción sistémica vigente, en las hidroeléctricas. Según la TGC, si la ignorancia consume al gobierno, su poder recae en la injusticia. Necesariamente. Duele tal vez, conocer la responsabilidad que tiene cada ciudadano, al pedir claridad, libertad y virtud, en todos los emprendimientos, donde se comprometen los bienes públicos.  Con mayor razón, cuando se trata de acuerdos con los vecinos más poderosos del Mercosur.

La corrupción y la prescripción constitucional

A este flagelo solo podrá disminuirse y comprenderlo, respetando las prescripciones constitucionales, de un Estado de derecho, en democracia. Esto es así, según lo explica la TGC, porque todo poder nace de la corrupción y solo el derecho puede equivalerlo, para al menos dar posibilidad de defensa civil al pueblo. La costumbre de las democracias bananeras, ha hecho temblar a toda Latinoamérica, al decir una cosa y hacer totalmente otra. Resguardando intereses personales o comerciales, de los amigos, conocidos y correligionarios, en nombre de un sistema; total, la política, sin la exigencia de preceptos constitucionales vinculantes, es un simple festín, en manos de politiqueros: sin ética ni principios. Así es como se sigue confundiendo a la gente, sobre el bien común, con discursos y promesas vanas, que ocultan en la ignorancia, los intereses de unos cuantos. Algunas instituciones públicas necesitan ser saneadas y re-encausadas, para bajar el índice de hechos, actos y prác...

La corrupción y los contactos apropiados

La persecución de la corrupción “ contra ley ”, principalmente del contrabando ‘hormiga’, nos permite ver la gran corrupción florecer en la administración pública en todo el país. Según la TGC, al bajar la ignorancia en la ocultación del poder, sube la justicia y la seguridad social. Este juego en el procedimiento de la lucha, contra la corrupción, produce mucha confusión en cualquier gobierno; algunos de ellos, se centran solo a perseguir lo más visible y directamente sancionable, como lo es el contrabando minorista. Tan común desde la época colonial. Utilizando a los paseros como chivos expiatorios, de una corrupción sistémica a nivel aduanero.